El fenomeno de la extinción de especies por la mano del hombre no es algo actual, tiene mas bien que ver con el comercio internacional y la sobreexplotación de "productos" típica de las sociedades "avanzadas" (que pensabais, que iba a decir capitalistas..., por desgracia los comunismos del siglo XX no se destacarón por el ecologismo, aunque ahora si que lo incluyan, ejemplo de que las mentalidades evolucionan, pero más despacio que la tecnología).
Pero no abría este post para discutir sobre si una mayor tecnología implica un mayor desarrollo de la mentalidad, estaba aqui para ver como animales y plantas ya se extingían por la mano de los hombres mucho antes de que existieran carreteras asfaltadas y coches a motor.

Para los que quieran hacerse una idea de como era, parece ser que era bastante similar al Hinojo, no podía ser domesticada y solo crecía en las costas de lo que actualmente serían Libia y Palestina. Los fenicios ya comerciaban con ella y era tremendamente valorada (y cada), entre sus usos medicos encontramos que es una solución como:
Medicamento contra la tos, los dolores de garganta, antipirético, la indigestión, la retención de liquidos y contra todo tipo de dolores (la aspirina de la ápoca vamos), su savia se utilizaba para quitar verrugas, según Plinio también se usaba para combatir la lepra, como crecepelo y como antidoto de venenos.
El uso que la hizo mas codiciada fue como anticonceptivo, su formula constaba de su sabia mezclada con vino, con las que se hacian unas pildoras del tamaño de un guisante que se introducían en la vagina produciendo el aborto (con la extinción de esta planta se empezo a usar perejil.)
Con sus flores también se hacían perfumes.
La sobreexplotación y la demanda de la planta hizo que se extinguiera en el siglo I d.C. Fue definida por Plinio el Viejo como “el regalo más preciado que podía dar la naturaleza al hombre”.
Continuara...
1 comentario:
¡Vaya! Que pena que se extingan plantas tan valiosas.
El abuso nunca lleva a nada bueno.
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