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miércoles, junio 10, 2009

El Cultureta: ¿Destino?


A lo largo de la historia millones de personas han querido, e incluso creído, que el destino está escrito. Una fe ciega en que si esto es cierto, podamos adivinar hacia donde nos lleva la vida, no tener la responsabilidad de decidir, pues lo que suceda ya estaba prescrito. De esto se han beneficiado desde adivinos hasta religiones.

Ya en roma existían los augures, que no adivinaban, si no expresaban la opinión de Zeus respecto a una decisión atendiendo al vuelo de las aves. Los aristócratas y, posteriormente, los emperadores, queriendo saber más, pensando que el futuro si estaba escrito y podían verlo para tomar las decisiones correctas, importaron la figura de los arúspices (etruscos), que si les anunciaban el futuro a través de los rayos o la lectura de las entrañas de los animales

Es sólo un ejemplo. Ya en la edad media se abrió un debate intenso. Mientras la iglesia católica defendía el libre albedrío, San Agustín, al borde de la herejía, predicaba la predeterminación, que todo estaba preestablecido por Dios. Este debate tenía como fondo un problema de corrupción: la iglesia usaba ese libre albedrío, esa necesidad del hombre que no nacía salvado de antemano, sino que tenía que obrar según la iglesia dictaba para salvarse, usaba mecanismos para enriquecerse mediante la venta de las indulgencias.

Estas indulgencias no sólo servían para lavar los propios pecados, sino que se podían comprar para los muertos, para sacarlos cuanto antes del purgatorio y llevarlos al cielo.

Los luteranos adoptaron esta predeterminación como forma de eliminar las indulgencias, pues salvarse o no ya no dependía del propio hombre, sino de Dios. Esto, desde mi punto de vista, aunque solucionara el tema de las indulgencias, fue un grabe error.

Esta corriente de pensamiento a llegado a nosotros, sobre todo, a través de Estados Unidos y su cine. Hemos de recordar que los norte americanos son principalmente protestantes, con una fuerte implantación Calvinistas (Los que más defendieron la predeterminación, así como dijeron que la riqueza de un hombre era reflejo de la preferencia de Dios por él.)

Creo que existen tres corrientes de pensamiento respecto a este tema, los que piensan que existe el destino, los que piensan que el destino es el producto de nuestras decisiones, es decir, que si deseamos que algo ocurra en el futuro podemos conseguirlo mediante las acciones, y la que piensa que el libre albedrío es completo, que aunque actuemos de una forma concreta, las reacciones a esta acción pueden diferir en cada caso, de tal forma que nunca podremos predecir un suceso con completa seguridad.

Yo, en todo caso, nunca me inclinaría por la primera de las opciones.

PD: En este debate podríamos meter la teoría de la Psicohistoria que planteaba Asimov, el análisis de las masas, de su psicología, para predecir grandes acontecimientos en el futuro. Un idea atractiva, pero que no tiene demasiado en cuenta los liderazgos individuales que pueden hacer cambiar las tendencias sociales.